Jueves,15 de Junio, 2017

Los Cinco Minutos del Espíritu Santo

Jueves,15 de Junio, 2017

El Espíritu Santo está siempre, esperando que lo reconozcamos, en lo más íntimo de nuestra intimidad. Y nosotros estamos siempre dentro de él, sumergidos en él que nos envuelve.

Él nos sostiene y nos lleva dentro de sí permanentemente. Él está llenando todo espacio, todo tiempo y todo lugar, y nunca podemos estar fuera de él, o escondidos de su presencia permanente:

"¿Adonde iré lejos de tu espíritu? ¿Adonde huiré de tu presencia? Si subo hasta los cielos, allí estás tú, si bajo hasta el abismo, allí te encuentras. Si tomo las alas de la aurora y voy a parar a los confines del océano, también allí tu mano me conduce, tu brazo me sostiene" (Salmo 139,7-10).

Sin embargo, una persona puede reconocer con su mente que el Espíritu Santo está presente, que Dios está allí, pero su corazón no logra comunicarse con ese Dios porque le tiene miedo, o lo rechaza, o por algún motivo desea escapar de él.

Entonces, tenemos que hablarle al Espíritu Santo de ese temor y pedirle que lo sane, para que podamos arrojarnos con todo nuestro ser, llenos de confianza y gratitud, deseosos y necesitados, en su infinito amor.

Miércoles,14 de Junio, 2017

Los Cinco Minutos del Espíritu Santo

Miércoles,14 de Junio, 2017

"Ven Espíritu Santo, a regalarme tu vida siempre nueva. Lléname del asombro de un niño para admirar el mundo y la vida. Que no me acostumbre a la vida, que me deje sorprender cada mañana. Porque detrás de cada cosa está tu amor, Dios mío.
Ayúdame a reconocer que la rutina no existe, porque todo es nuevo cada día, porque siempre hay algo que está comenzando.
En cada momento algo precioso está naciendo, y la vida vuelve a brotar por todas partes.
Quiero aceptar los nuevos desafíos que me presentes, Espíritu Santo. Que pueda mirar siempre el horizonte con ilusión, esperanza y entusiasmo.
Toma toda mi vida, Espíritu Santo, y llénala de la eterna novedad de tu amor. Que este día no pase en vano, y pueda descubrir el mensaje que hoy tienes para mi vida.
Ven Espíritu Santo.
Amén."

Martes, 13 de Junio, 2017

Los Cinco Minutos del Espíritu Santo

Martes, 13 de Junio, 2017

Hoy la Iglesia celebra a San Antonio de Padua, uno de los santos más queridos en todo el mundo. Detengámonos a contemplar brevemente su figura, porque los santos son como una piedra preciosa que el Espíritu Santo ha hecho, y es bueno detenerse a admirar lo que hace el Espíritu Santo en aquellos que lo dejan actuar.

El popular San Antonio de Padua, muy conocido como un poderoso intercesor, era sobre todo un insigne y valiente predicador. La leyenda cuenta que en una ciudad donde no quisieron escucharle, sació su incontenible necesidad de anunciar el Evangelio predicándole a los peces. Se trata de un símbolo para expresar una misión que toma por entero el corazón y toda la vida de un ser humano.

Llevó no solamente el hábito, sino también la vida pobre y desprendida de San Francisco de Asís.

Debido a los innumerables frutos de conversión de su predicación, acompañada por frecuentes y numerosos prodigios, fue canonizado sólo once meses después de su muerte y venerado con un gran fervor popular.

Antonio, como fiel discípulo de Francisco de Asís, fue muchas veces instrumento de paz y de reconciliación con su predicación apasionada. Sin embargo, este anuncio de paz no significaba consentir el pecado y la mediocridad. Antonio era muy duro con los pecados de injusticia de los ricos y poderosos. Sus sermones en Padua son muy valorados por su fuerte contenido social, que muestran que, para Antonio, la paz era inseparable de la justicia y la solidaridad.

Pidamos al Espíritu Santo que, así como hizo cosas tan bellas en la vida de San Antonio, también las haga en nuestras vidas.

Lunes, 12 de Junio, 2017

Los Cinco Minutos del Espíritu Santo

Lunes, 12 de Junio, 2017

"Espíritu Santo, fuente inagotable de todo lo que existe, hoy quiero darte gracias. Gracias ante todo por la vida, porque respiro, me muevo, siento cosas, mi cuerpo funciona, mi corazón late. Hay vida en mí. Gracias porque a través de mi piel y mis sentidos puedo tomar contacto con los seres que has creado. Porque el aire roza mi piel, siento el calor y el frío, percibo el contacto con las cosas que toco. Gracias porque mi pequeño mundo está repleto de pequeñas maravillas que no alcanzo a descubrir.
Gracias porque tu amor me llega cada día.
Me rodeas y me envuelves con tu luz.
Gracias porque estás conmigo en todo lo que me pasa, para que pueda aprender algo de cada cosa que me suceda.
Gracias porque quieres transformar todo mi ser con tu vida divina.
Gracias porque cada día es una novedad, porque siempre hay nuevos signos de tu amor, porque siempre me invitas a algo más, y siempre me llamas a volver a empezar.
¡Gracias Espíritu Santo!
Amén"

Domingo, 11 de Junio, 2017

Los Cinco Minutos del Espíritu Santo

Domingo, 11 de Junio, 2017

La vanidad y el orgullo son causa de muchas tristezas y alejan la alegría del Espíritu Santo. Por eso, cuando vemos que el orgullo quiere apoderarse de nuestro interior, es bueno que nos detengamos a preguntarnos con sinceridad: "¿Es tan importante que me alaben o me critiquen? ¿Acaso soy el centro del universo?"

Y si estoy sufriendo con el orgullo herido porque me han humillado, puedo preguntarme: "¿Acaso no pasará también esta humillación o este fracaso como han pasado tantas otras cosas? ¿No es verdad que todo pasa?" Y puedo repetir: "Todo pasa. Y esto también pasará. Se lo llevará el viento y pronto no tendrá importancia".

Entonces puedo entregarme de lleno a una tarea con libertad interior, no por las caricias que eso pueda aportarle al orgullo. Puedo hacer algo bueno, pero no por orgullo, sino porque reconozco la dignidad que Dios me da y no quiero desperdiciar los dones que el Dios de amor me ha regalado para mis hermanos. Lo hago porque deseo responder a ese amor, y por eso soy capaz de ilusionarme con algo nuevo para el bien de los demás.

Además, si buscamos la aprobación ajena, cuando no recibimos de los demás el reconocimiento que esperamos, comenzamos a sentirlos como competidores. Rumiamos nuestro rencor en la soledad, incapaces de vivir en fraternidad. O procuramos cada vez más llamar la atención para que no nos ignoren, y terminamos molestándolos y arrastrándonos ante ellos, reclamando que nos tengan en cuenta.

Es mejor pedirle todos los días al Espíritu Santo que nos libere del orgullo y de la vanidad, que no sirven para nada. No vale la pena darle importancia a los reconocimientos ajenos. Se los lleva el viento, y no nos dejan nada.

Sábado, 10 de Junio, 2017

Los Cinco Minutos del Espíritu Santo

Sábado, 10 de Junio, 2017

Juan el Bautista anunciaba que el Mesías iba a bautizar "en el Espíritu Santo y en el fuego", purificando todo lo que no sirve (Lucas 3,16-17). El Bautismo que trae el Mesías será una verdadera purificación, porque derrama el Espíritu Santo como fuego.

El Mesías cumple aquel anuncio del profeta Ezequiel: "Los purificaré de toda inmundicia y de toda basura, y les daré un corazón nuevo... Infundiré mi Espíritu en ustedes y haré que caminen según mis preceptos" (Ezequiel 36,25-27). Esto significa que la manifestación del poder del Mesías se realiza sobre todo en los corazones. Y esa obra interior del Mesías hace que los hombres puedan cumplir de verdad la voluntad de Dios. Porque una predicación atractiva no es suficiente; es necesaria la acción secreta de la gracia de Dios en el interior de la persona.

Pensemos un momento de qué quisiéramos ser purificados, y pidámoslo al Espíritu Santo, que es fuego purificador.

Viernes, 9 de Junio, 2017

Los Cinco Minutos del Espíritu Santo

Viernes, 9 de Junio, 2017

"Espíritu Santo, tú eres alegría que desborda, que se derrama luminosa en cada criatura. El mundo entero es un canto de gozo que surge como cascadas de vida de tu exceso de amor. Toca mi interior con tu gracia, Espíritu Santo, para que pueda tomar parte en esa felicidad.
Muéstrame la belleza y la bondad de las cosas pequeñas.
Te doy gracias, Espíritu de vida, por el agua, la luz, los colores, las sensaciones de la piel, la voz de mis amigos, las manos, el cielo, la sangre que corre intensamente y me mantiene vivo. Enséñame a buscar siempre algo más en la vida.
Porque mientras hay vida hay esperanza. Todos los días nacen niños, todos los días puede aparecer un santo, un sabio, un héroe, y el amor nos sorprende en cualquier esquina.
Despierta en mi interior, Señor amado, un intenso amor a ti, para que te busque con el corazón ardiente, para que me goce en tu amistad, y repose en tu presencia cada noche con una sonrisa en los labios. Muéstrame las maravillas de tu amor, Espíritu Santo, para que seas mi lugar de delicias, mi tesoro, mi banquete feliz. Me regocijo en ti, infinito y glorioso.
Ayúdame a probar la alegría de Jesús resucitado. Dame la potencia de tu gracia para que todo mi ser sea un testimonio de tu gozo.
Amén."