Miércoles, 23 de octubre, 2019

LOS CINCO MINUTOS DEL ESPIRITU SANTO

23 de Octubre

A veces el Espíritu Santo no puede regalarme su vida y su paz, y no puede obrar en mi existencia, porque yo estoy obsesionado con algo y quiero conseguirlo por un camino equivocado.
Es cierto que necesitamos amor, todos lo necesitamos. Y si alguien dice que no necesita amor está mintiendo, se está engañando a sí mismo, se ha cauterizado para no sufrir.
En el fondo de su corazón hay un niño necesitado que está gritando de frío y abandono.
Pero nunca lograremos el verdadero amor que necesitamos vendiéndonos a los demás, tratando de hacer todo lo que esperan de nosotros para que nos quieran, violentándonos por dentro y tratando de ser lo que no somos.
Si renunciamos a ser nosotros mismos, ellos no amarán nuestro ser real; amarán sólo esa máscara, esa apariencia que hemos fabricado.
No seamos injustos con nosotros mismos y con Dios. Seamos lo que tenemos que ser, nuestro verdadero ser, el que Dios ha creado. Es cierto que tendremos que cultivarnos, pero sin dejar de ser nosotros mismos.
Por eso, es mejor dejarnos amar por el Espíritu Santo. Cualquier amor verdadero no es más que un reflejo del Espíritu, que es amor sin límites. Y es un amor que me quiere como soy, y que sólo espera que sea yo mismo. Cuando él me toca por dentro para embellecerme, lo hace respetando esa identidad que él ama. Pidámosle entonces que destruya nuestra máscara y haga brillar nuestra realidad más bella.

Martes, 22 de Octubre, 2019

Los cinco minutos del Espíritu Santo

Martes, 22 de Octubre, 2019

El Espíritu Santo es maestro de las cosas pequeñas. Frecuentemente no somos felices porque no sabemos valorar esa enseñanza.
Muchas veces no disfrutamos de ciertas cosas porque nos parecen pequeñas. Otras veces no hacemos algunas buenas acciones porque nos parecen insignificantes. Como conclusión, nos quedamos sin nada entre las manos. Se trata de una tentación que nos conviene dominar.
Este pequeño momento vale la pena, porque es la simple felicidad que el Señor me está regalando ahora. Si lo acepto, y lo disfruto con sencillez, esto tonifica mi alma, me ayuda a sentirme vivo, y me prepara para otras alegrías más grandes.
Esta pequeña acción vale la pena, dar esta sonrisa vale la pena, regalar este saludo amable vale la pena, ofrecer esa pequeña ayuda, vale la pena. Porque es lo que el Espíritu Santo me está inspirando, y entonces, eso no tiene medida, no es pequeño. La medida y el valor de ese acto están dados porque es una respuesta a las inspiraciones del Espíritu Santo, porque es un acto de amor. Entonces, vale la pena.
                       ✨🕊✨

Lunes, 21 de Octubre, 2019

Los cinco minutos del Espíritu Santo

Lunes, 21 de Octubre, 2019

La libertad que nos da el Espíritu Santo nos permite aceptar que la felicidad se realice de maneras muy diversas. El Espíritu nos hace descubrir que no hay una sola manera de ser felices, sino muchas.

Nosotros nos apegamos a una forma de ser felices, porque creemos que es la única. Hemos imaginado que sólo se puede ser felices cuando no tenemos ningún problema, ninguna enfermedad, ningún desafío. Pero eso es un engaño más que nos ata y nos limita.

Es necesario entregarse al Espíritu Santo y aceptar que él nos regale la felicidad como sea. Porque un modo de felicidad no es la felicidad, es sólo un modo. Y el Espíritu Santo quiere hacerme conocer muchas maneras de felicidad.

Es feliz quien en medio de un problema es capaz de unirse a otro que tiene el mismo problema para encontrar juntos una salida. Es feliz quien tiene una enfermedad, y es capaz de descubrir el amor del Señor y descansar en su presencia en medio de esa enfermedad. Es feliz quien es capaz de postergar sus deseos y no pretende vivirlo todo ahora. Es feliz quien no pudo viajar a Europa, pero puede pasar una tarde soleada a la orilla de un pequeño arroyo.

Pidamos al Espíritu Santo que nos regale esa capacidad de adaptación que nos permite aceptar la forma de felicidad que es posible hoy, sin angustiamos por lo que ahora no es posible.
                    ✨🕊✨

Domingo, 20 de Octubre, 2019

Los cinco minutos del Espíritu Santo

Domingo, 20 de Octubre, 2019

Dirijámonos al Espíritu Santo con las palabras del Veni Creator, un himno que la Iglesia ha rezado durante varios siglos. Unámonos espiritualmente a los hermanos de todo el mundo con estas hermosas palabras:

"Ven Espíritu Santo, Creador, visita los corazones de los tuyos. Llena de inmenso amor
estos pechos que creaste. Espíritu paráclito de Dios, altísimo don celestial,
fuente de vida, fuego, caridad, y unción espiritual.
Ven con tus siete dones,
Dedo de la mano del Padre.

Tú, promesa del Padre,
que llenas nuestra boca de sabiduría. Enciende tu luz en nuestros sentidos, infunde amor en nuestros corazones, y con tu potencia poderosa fortalece nuestra fragilidad.

Rechaza al enemigo que nos domina y danos la paz verdadera, para que con tu auxilio divino evitemos todo mal.

Haznos conocer al Padre eterno y a Jesucristo nuestro Señor.

Y que en ti, Espíritu Santo,
podamos creer siempre.
Sea la gloria al Padre,
y al Hijo que resucitó de entre los muertos, y a ti, Paráclito, por los siglos de los siglos.
Amén."

Sábado, 19 de Octubre, 2019

Los cinco minutos del Espíritu Santo

Sábado, 19 de Octubre, 2019

Cuando sentimos que nuestra vida es algo mediocre, a veces nos surge el deseo de hacer algo grande, llamativo, extraordinario. Y envidiamos a las personas que se destacan.
Pero como no nos sentimos capaces de cambiar completamente de vida o de dar grandes pasos, entonces optamos por quedarnos cómodos en nuestra mediocridad.
Sin embargo, el Espíritu Santo por lo general no quiere ninguna de las dos cosas, porque sabe que nosotros cambiamos dando pequeños pasos, llegamos poco a poco a las cosas grandes a través de cambios pequeños que se van sumando y nos van modificando lentamente.
No es o todo o nada. Es poco a poco.
Los seres humanos tenemos la tendencia permanente a clausurarnos en lo que ya hemos conseguido, y a quedarnos cómodos en la normalidad que vivimos. Por eso mismo un pequeño paso siempre es en realidad algo inmenso. Podríamos decir que el Espíritu Santo exulta de gozo infinito cada vez que nosotros damos un pequeño paso: cada vez que nos decidimos a pedir perdón por nuestros pecados, cada vez que damos una limosna, cada vez que visitamos a alguien que nos necesita, cada vez que entramos a una iglesia sólo dos minutos a decirle algo al Señor. Todo eso que a nosotros nos parece demasiado simple o que no vale mucho, sí que vale. No será todo lo que se puede hacer, pero en este momento es todo, porque es lo que puedo hacer.
Dejemos que el Espíritu Santo nos impulse a dar esos pequeños pasos, y no nos resistamos pensando que son pequeños o inútiles.
                      ✨🕊✨

Viernes, 18 de Octubre, 2019

Los cinco minutos del Espíritu Santo

Viernes, 18 de Octubre, 2019

"Ven Espíritu Santo, porque todavía llevo algunos sueños dentro de mí, algunos proyectos escondidos, algunos deseos interiores. Son esas inquietudes que me mantienen vivo y despierto. Ven Señor, para que no se apaguen esos sueños, y para que nazcan otros proyectos nuevos, más bellos todavía.
Porque dentro de mí está siempre clamando ese llamado a crecer que tú has colocado en mi corazón. Y yo sé que si no crezco me debilito, que el agua estancada se echa a perder.
Por eso, ven Espíritu Santo, no permitas que me detenga, que me encierre, que me limite. Estoy llamado a más, y quiero ir por más.
Inúndame con ese empuje divino de tu gracia, para que avance decidido hacia nuevos horizontes. Con serenidad, con mucha paz, sin obsesiones, pero también con un incontenible entusiasmo.
Ven Señor de la vida, ven.
Amén."
                      ✨🙏🏼✨

Jueves, 17 de Octubre, 2019

Los cinco minutos del Espíritu Santo

Jueves, 17 de Octubre, 2019

Dar la vida por Jesús no es una cosa de personas tristes, amargadas o resignadas. Es un gozo que no se puede imaginar, porque sólo lo entiende el que es tocado por el Espíritu Santo y llamado a la entrega total. Hoy recordamos a Ignacio de Antioquía, y en él descubrimos de qué manera nos fortalece el Espíritu Santo. Porque él no sólo nos da fuerza; también nos da gozo y pasión.
San Ignacio fue asesinado por su fe en el año 107. Cuando era llevado por los soldados, a ellos les llamaba la atención ver su rostro sereno y alegre. Ignacio explicó lo que sentía, en una de sus cartas: "Hay dentro de mí un manantial que clama y grita: '¡Ven al Padre!'".
La atracción de esa fuente definitiva de vida y de plenitud que es el Padre amado, compensaba infinitamente cualquier sacrificio, justificaba cualquier renuncia y merecía una entrega definitiva. El Espíritu Santo es el que coloca en nuestros corazones esa dulce atracción. Vale la pena recordar algunas frases de las preciosas cartas de Ignacio, donde se manifiesta su apasionado e inquebrantable amor:
"Déjenme que sea pasto para las fieras, por las que podré alcanzar al Señor. Soy trigo de Dios, y quiero ser molido por esos dientes, para convertirme en un limpio pan de Cristo."
Es admirable este misterioso poder de la gracia, que despliega toda su belleza en quienes no oponen resistencia a su acción. La deslumbrante libertad de San Ignacio de Antioquía, capaz de entregarse feliz y extasiado, nos invita a relativizar nuestros sufrimientos y a desterrar tanta tristeza inútil, tantos lamentos innecesarios, tantas quejas infecundas. Nosotros no podemos buscar el martirio, porque es un regalo; pero podemos pedirle al Espíritu Santo que nos ayude a vivir esa entrega total, viviendo con alegría y profunda fe en medio de los sufrimientos y preocupaciones que nos toque vivir cada día, para dar la vida gota a gota.
                    ✨🕊✨